La temporada 2022 de caza de liebre europea, que fue supervisada por el Ministerio de Agricultura de Chubut, llegó a su fin el pasado miércoles y generó de 40 a 50 millones de pesos en la Comarca Andina y la región.
En ese marco, el encargado de la cartera, Leandro Cavaco, recorrió las instalaciones de acopio de liebres europea en Esquel y Trevelin para la Zafra.
En Trevelin la actividad se realizó a través de la empresa Patagonia Meat S.A. de La Pampa, y en Esquel, la marplatense Infriba SA.
«Es la primera vez que la provincia no subsidia la actividad, sino que recauda más de 7 millones de pesos en concepto de tasas, permisos de caza y guías de traslado», señaló Cavaco, quien adelantó que «para la temporada que viene es imprescindible que haya inversiones genuinas en Chubut para que se pueda hacer el proceso de faena y agregado de valor».
En este sentido, aclaró que «para esta Zafra la Provincia firmó las Resoluciones N°187/22 y 291/22 de excepción, porque las liebres deben salir con valor agregado de la provincia, y al no haber un frigorífico local, acordamos con todas las cámaras, municipios de Trevelin y Esquel y asociaciones intermedias».
«No vamos a permitir que se lleven la materia prima sin procesar. Queremos tener inversiones genuinas que generen empleo en la zona. Todos estamos de acuerdo en esto», enfatizó el funcionario.
La actividad genera una inyección de 40 a 50 millones de pesos y ocupó más de 100 puestos de trabajo. «Estos volúmenes son sin agregado de valor en la provincia, por eso queremos que se invierta en Chubut para aumentar esos números», finalizó Cavaco.
LIEBRE EUROPEA
Desde el Ministerio se trabaja en conjunto con la Dirección de Fauna Silvestre, que establece el índice o el número de ejemplares que se podrán cazar sin afectar a la especie y ambiente en los Departamentos habilitados para la caza: Cushamen, Futaleufú, Languiñeo, Tehuelches, Río Senguer, Gastre, Paso de Indios, Escalante, Sarmiento, Telsen y Mártires.
La liebre europea es una especie exótica que tiene muchísima plasticidad, se reproduce rápidamente en su ambiente y en el ecosistema, por lo cual afecta a la producción de fruta fina. La producción es utilizada para abastecer el mercado europeo, donde los grandes consumidores son Holanda y Alemania.


