La Comisión Europea confirmó que la votación y firma del tratado comercial con el Mercosur se trasladará a enero, tras el rechazo de Francia e Italia y las protestas de productores rurales en Bruselas.
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La firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur volvió a dilatarse. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, informó a los líderes del bloque durante una cumbre en Bruselas que el proceso se postergará hasta enero, sin una fecha concreta definida, pese a que el objetivo inicial era cerrarlo antes de fin de año.
Según trascendió por fuentes diplomáticas, los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— fueron notificados de la decisión y aceptaron el aplazamiento. La votación en el Consejo de la Unión Europea y la posterior firma quedarían así para comienzos de 2026, descartando la posibilidad de sellar el acuerdo este fin de semana en Brasil, como pretendía el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
El cambio de planes se produjo luego de que Italia se alineara con Francia en su pedido de demorar el tratamiento del pacto para reforzar las garantías al sector agrícola europeo. Ambos países expresaron fuertes reparos ante la apertura del mercado a productos sudamericanos como carne, arroz, miel y soja, que podrían competir con ventaja frente a los productores locales.
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El tratado, que lleva más de 25 años de negociaciones, busca crear la mayor zona de libre comercio del mundo. Para la Unión Europea implicaría mayores facilidades para exportar automóviles, maquinaria y productos industriales, mientras que para el Mercosur representaría un acceso más amplio al mercado europeo para sus bienes agroindustriales.
Las tensiones se reflejaron este jueves en Bruselas, donde agricultores de distintos países se movilizaron contra el acuerdo, con incidentes en las inmediaciones de las instituciones europeas. En ese contexto, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, pidió “unos días” para evaluar su respaldo al pacto y condicionó su apoyo a respuestas concretas para el sector rural.
La falta de consenso impidió alcanzar la mayoría cualificada necesaria para avanzar, lo que obliga a la Comisión Europea a ganar tiempo y renegociar apoyos políticos. Mientras tanto, el futuro del acuerdo UE–Mercosur sigue abierto y sujeto a un delicado equilibrio entre intereses comerciales y presiones internas dentro del bloque europeo.
Fuente y foto: DW


