Las interrupciones del servicio de agua potable se intensifican este viernes en Puerto Rico tras una avería en una tubería del superacueducto que afecta a más de 100.000 abonados del área metropolitana y municipios cercanos.
El desperfecto impacta especialmente a sectores de la capital San Juan y otras localidades, en un contexto donde los cortes de agua se vienen registrando desde hace meses y generan creciente malestar entre los residentes.
La gobernadora Jenniffer González declaró una orden ejecutiva de emergencia y dispuso la intervención de la Guardia Nacional para asistir en la distribución de agua en las zonas afectadas, además de coordinar créditos para los abonados perjudicados.
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El presidente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis González, informó que ya comenzaron las excavaciones para reparar la tubería dañada, mientras se estima que unas 112.000 personas sufren interrupciones temporales del servicio en varios municipios.
En paralelo, el Departamento de Asuntos del Consumidor ordenó la congelación de precios de productos esenciales como agua embotellada, hielo y servicios de cisternas, ante el riesgo de abusos en medio de la emergencia.
Las autoridades reconocen que la crisis expone problemas estructurales de larga data en la infraestructura hídrica de la isla, con décadas de falta de inversión y mantenimiento que también afectan la estabilidad del sistema eléctrico.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Thais Llorca.


