Ushuaia confirma que el “fin del mundo” es más un comienzo que un límite. Apoyada sobre el Canal Beagle y rodeada por la Cordillera Fueguina, la ciudad ofrece un entorno de naturaleza extrema con una infraestructura que permite disfrutarla sin ser experto en aventura. Bosques, montañas y mar conviven en un destino accesible y diverso.
Una de las experiencias más elegidas son las cabalgatas en el Valle Tierra Mayor, ideales para recorrer el paisaje a ritmo lento. Los senderos atraviesan arroyos, turberas y bosques de lengas, con vistas constantes a la cordillera. No requieren experiencia previa y suelen incluir caminatas cortas y una pausa gastronómica en una cabaña aislada.
El trekking en Ushuaia es otro gran atractivo, con opciones para todos los niveles. La Laguna Esmeralda es el clásico más popular, mientras que rutas como Ojo del Albino o Laguna Celeste suman mayor exigencia y menos tránsito. El Glaciar Martial completa la oferta con vistas únicas que combinan ciudad, canal y montaña.
MIRÁ TAMBIÉN: Juanes le puso fecha a la salida de su nuevo disco “JuanesTeban”
La navegación por el Canal Beagle permite descubrir Ushuaia desde el agua. Los paseos incluyen avistaje de lobos marinos, aves patagónicas y pingüinos en su hábitat natural, además de faros e islotes que revelan la historia y la geografía del extremo sur.
El Parque Nacional Tierra del Fuego propone una experiencia flexible: se puede recorrer en auto, caminar senderos cortos o largos y detenerse en miradores estratégicos. Es uno de los pocos parques del país donde bosque, costa marina y montaña se integran en un mismo recorrido.
Entre ríos, montañas y mar, Ushuaia combina aventura, naturaleza y confort. Ya sea a caballo, a pie o navegando, el destino ofrece experiencias modulables que permiten vivir el fin del mundo de manera intensa pero accesible.
Fuente: Perfil.


