Cada vez más personas eligen un modelo de relación diferente al tradicional: las parejas LAT, sigla en inglés de Living Apart Together o “Vivir Aparte Juntos”. Este fenómeno plantea que dos personas pueden mantener un vínculo sólido y duradero sin necesidad de compartir la misma vivienda.
Un ejemplo es Margaret, quien desde hace 15 años vive en el Reino Unido mientras su esposo Peter permanece en Australia. La distancia hace que se vean apenas una vez al año o cada 18 meses, pero aseguran que siguen siendo una pareja fiel y feliz. Para ella, esta elección le permitió construir una vida independiente, con nuevos amigos, un hogar propio en Londres y un desarrollo profesional que jamás hubiera imaginado sin dejar de estar casada.
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Aunque pueda sonar extraño, las cifras oficiales muestran que alrededor del 3% de las personas casadas o en unión civil viven en hogares separados. La tendencia ha ganado visibilidad gracias a figuras de renombre. La actriz Gwyneth Paltrow y su esposo Brad Falchuk vivieron en casas diferentes durante los primeros años de su matrimonio; Ashley Graham y Justin Ervin mantuvieron una relación a distancia durante mucho tiempo; y la actriz Sheryl Lee Ralph lleva casi dos décadas viviendo en costas opuestas de Estados Unidos.
El caso de Margaret refleja cómo una decisión así puede transformar una vida. Tras criar a sus cuatro hijos en Australia y acompañar la carrera médica de su esposo, al cumplir 57 años decidió volver a la universidad, doctorarse en lingüística aplicada y mudarse a Londres para trabajar en el Real Colegio de Cirujanos. Mientras Peter prefirió continuar su vida en Brisbane, ella apostó por un nuevo rumbo sin romper con el matrimonio.
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Por supuesto, no todo resulta sencillo. Margaret admite que a veces extraña la compañía diaria, mientras que Peter puede sentirse solo en la casa familiar. Sin embargo, ambos destacan que la comunicación constante es la clave: comparten detalles de sus rutinas, amistades, viajes y proyectos, generando nuevas dimensiones en su relación cada vez que se reencuentran.
La especialista Ammanda Major, directora de Calidad Clínica de Relate, explica que las parejas LAT no funcionan para todos, pero pueden aportar beneficios reales: permiten mantener la identidad personal, conservar espacios propios y fortalecer la relación desde la elección consciente de estar juntos.
En definitiva, las parejas LAT representan un nuevo paradigma de amor en tiempos modernos, donde la independencia no está reñida con la fidelidad ni con el compromiso. Para algunos, vivir en casas separadas puede ser la fórmula perfecta para mantener viva la relación, equilibrando libertad individual y conexión afectiva.
Fuente: BBC Mundo.


