El dirigente del Partido Colorado asumió para completar el mandato presidencial hasta 2028, luego de la salida de Santiago Peña por el escándalo del banco Ueno. Con una extensa trayectoria legislativa y el respaldo del expresidente Horacio Cartes, deberá afrontar la crisis financiera y política que atraviesa el país.
Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez, conocido como «Mangui», asumió la presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña por el escándalo financiero de Ueno Bank. Hasta entonces se desempeñaba como vicepresidente y deberá completar el período constitucional que se extiende hasta 2028.
Nacido el 19 de febrero de 1974 en la ciudad de Pilar, departamento de Ñeembucú, Alliana llegó al Poder Ejecutivo en 2023, cuando integró la fórmula presidencial que ganó las elecciones junto a Peña. Su llegada al máximo cargo responde a lo establecido por la Constitución paraguaya, que dispone que el vicepresidente debe reemplazar al mandatario en caso de destitución o renuncia.
Su trayectoria política comenzó en 2006, cuando se presentó como candidato a intendente de Pilar, aunque no consiguió ganar. Dos años después fue elegido gobernador de Ñeembucú, función que desempeñó entre 2008 y 2013. Posteriormente, dio el salto a la política nacional y obtuvo una banca como diputado, que renovó en 2018.
Durante su etapa legislativa presidió la Cámara de Diputados en dos períodos: entre 2017 y 2018 y desde 2019 hasta 2022. En ese ámbito construyó su perfil como negociador y articulador de acuerdos políticos, una posición que fortaleció con el respaldo del expresidente Horacio Cartes, una de las figuras de mayor influencia dentro del Partido Colorado.
Antes de dedicarse plenamente a la actividad política, Alliana tuvo una trayectoria deportiva como jugador de básquet y llegó a integrar selecciones juveniles paraguayas en 1991. También participó en la administración de empresas y comercios familiares. Es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma San Sebastián.
En 2018, mientras ejercía funciones legislativas, fue diagnosticado con leucemia mieloide aguda y recibió tratamiento médico en Brasil. Al año siguiente retomó sus actividades tras alcanzar la remisión de la enfermedad.
Ahora, desde la Presidencia, deberá afrontar un escenario complejo marcado por la crisis de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos, y las investigaciones sobre la responsabilidad de la administración anterior. Además, el Congreso deberá elegir entre sus integrantes a un nuevo vicepresidente para completar la fórmula de gobierno.