Un escándalo sacude al ámbito médico: un estudiante habría utilizado anteojos con inteligencia artificial para copiarse durante el Examen Único de Residencias Médicas. La maniobra quedó expuesta tras la viralización de un video en redes sociales que muestra al joven portando un modelo de lentes aparentemente normal, pero con tecnología de punta integrada.
Se trata de los Ray-Ban Meta, desarrollados por la marca de lentes Ray-Ban en conjunto con Meta, la empresa detrás de Facebook, Instagram y WhatsApp. Estos anteojos inteligentes cuentan con cámaras, micrófonos, parlantes y un asistente virtual que permite tomar fotos, grabar videos, transmitir en vivo y acceder a información en tiempo real sin necesidad de usar un celular.
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Según se denunció, el mecanismo usado por los implicados consistía en grabar el examen con los lentes, salir al baño, enviar las imágenes a un cómplice externo y luego recibir las respuestas. Esta estrategia explicaría por qué varios aspirantes de universidades poco destacadas lograron puntajes récord, incluso ubicándose entre los primeros puestos del ranking.
La polémica reaviva el debate sobre los límites de la tecnología portátil en espacios académicos. Los Ray-Ban Meta pueden responder preguntas, traducir textos y emitir mensajes directamente al oído del usuario sin que nadie a su alrededor lo note. Estas funciones, pensadas para la comodidad cotidiana, se convierten en herramientas de fraude si se usan en contextos inapropiados.
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El Ministerio de Salud ya anunció que volverá a tomar los exámenes para evitar irregularidades. Mientras tanto, la investigación avanza sobre el estudiante ecuatoriano involucrado y se analiza el rol que jugaron las redes tecnológicas en este posible fraude masivo que pone en jaque la transparencia de los concursos públicos en salud.
Fuente: TN.


