El pontífice recorrió la Maison Bakhita, una institución que brinda asistencia y capacitación a personas migrantes. Durante el encuentro escuchó testimonios y llamó a prestar atención a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
El papa León XIV visitó este sábado la Maison Bakhita, un centro de atención para personas migrantes ubicado en París, durante la segunda jornada de su viaje a Francia. Allí destacó el trabajo de las organizaciones que acompañan a quienes llegan a la capital francesa y reclamó una respuesta centrada en la dignidad humana.
Durante el encuentro, el pontífice escuchó los testimonios de personas que atravesaron distintas situaciones de vulnerabilidad. Entre ellas estuvo Meysam, un refugiado afgano que llegó a Francia en 2015 y que logró acceder a cursos de francés, obtener el estatuto de refugiado y conseguir un empleo con el acompañamiento de la institución.
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También habló Blessing, una mujer de 31 años que relató ante el papa las dificultades que enfrentó antes de recibir asistencia de una asociación. Según su testimonio, el acompañamiento le permitió cambiar su situación, acceder a documentación, aprender francés y conseguir trabajo en un restaurante.
Luego de escuchar a los asistentes, León XIV llamó a prestar atención a quienes permanecen fuera de la mirada pública. “Santa Bakhita nos invita a ver a quienes son invisibilizados, a liberar a quienes la economía y la cultura reducen hoy a la esclavitud, a honrar la dignidad infinita de cada hermano y hermana”, expresó.
La Maison Bakhita funciona desde 2019 en el distrito XVIII de París y lleva el nombre de Josefina Bakhita, una santa sudanesa que fue esclavizada. El establecimiento cuenta con una superficie de 1.600 metros cuadrados y atiende a unas 150 personas migrantes por día, con cursos de francés, capacitación laboral y espacios de acompañamiento y escucha.
Con información de EFE.


