Foto de archivo.
Lo expresó el jefe de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen, Fernando Rivarola, quien dialogó con Radio 3 y brindó detalles sobre el caso de una mujer que deberá devolver 5,5 millones de pesos a un jubilado de Rawson.
El jefe de la Unidad Fiscal Especializada en Cibercrimen del Ministerio Público Fiscal de Chubut, Fernando Rivarola, brindó detalles este martes a Radio 3 sobre el caso de una mujer que deberá devolver 5,5 millones de pesos a un jubilado de Rawson, tras haber sido acusada de vaciarle la cuenta bancaria durante tres años.
“La estafa se cometió utilizando datos sensibles: tarjeta de débito y banca digital. Fue una maniobra sostenida en el tiempo”, explicó el fiscal. La imputada, identificada como M.L.D., no tenía antecedentes penales y llegó a un acuerdo conciliatorio con la víctima, J.C.D., que fue homologado por la jueza de garantías Eve Ponce.
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El fiscal aclaró asimismo que “no se trata de una condena penal sino de una solución alternativa al proceso, una conciliación que no implica el reconocimiento de los hechos por parte de la sospechosa”. La mujer habría aprovechado su acceso a las claves bancarias del jubilado mientras lo asistía con trámites jubilatorios.
Según la investigación, entre 2021 y 2024 la imputada transfirió dinero de la cuenta del adulto mayor a cuentas propias y de familiares directos. “No eran extracciones grandes, sino montos pequeños y recurrentes. Eso hizo que la víctima no lo notara durante mucho tiempo”, señaló Rivarola.
Remarcó asimismo la vulnerabilidad del sector pasivo ante este tipo de delitos: “Estamos hablando de un jubilado, personas que en muchos casos apenas cubren sus necesidades básicas. Y encima, sin manejo digital, son blancos fáciles”. En este caso, explicó, el adulto mayor no utilizaba home banking y no tenía forma de seguir los movimientos de su cuenta.
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En la misma línea, alertó sobre la creciente sofisticación del cibercrimen: “Hoy todos estamos expuestos. Las estafas se perfeccionan con inteligencia artificial, plataformas falsas, phishing, cuentas falsas en redes sociales y videos modificados con IA que simulan ser de figuras públicas”.
“Las campañas de phishing son diarias. Nos llegan mails, mensajes, solicitudes de amistad… todo con el objetivo de obtener nuestros datos. Es muy difícil discernir qué es real y qué no”, expresó. Y agregó: “El principio que uno debe sostener hoy es el de la duda. Ante el primer impacto de un mensaje o imagen, hay que desconfiar y verificar”.
Por último, y en cuanto a las dificultades de rastrear el dinero, Rivarola explicó que en muchas estafas se utilizan cuentas múltiples que terminan convirtiendo los fondos en criptomonedas no rastreables: “Hay estructuras complejas con ramificaciones en el exterior. No siempre logramos recuperar el dinero”.


