La tripulación identificó formaciones sin nombre y sugirió denominaciones con valor simbólico y personal, aunque la decisión final no depende de la NASA.
La misión Artemis II podría dejar una marca más allá de lo científico. Durante el sobrevuelo de la Luna, los astronautas detectaron dos cráteres sin nombre oficial y propusieron bautizarlos con denominaciones cargadas de significado.
El hallazgo se produjo en la región de la cuenca Orientale Basin, una de las estructuras de impacto más grandes del satélite natural. Ubicados en el borde de esta formación, los cráteres fueron observados directamente desde la cápsula Orion.
Tras verificar que no figuraban en registros oficiales, la tripulación sugirió los nombres “Integrity” y “Carroll”. El primero remite a uno de los valores centrales de la misión, junto a trabajo en equipo y coraje, pilares que guían el programa.
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El segundo nombre tiene un trasfondo personal. “Carroll” fue propuesto en homenaje a la esposa fallecida del comandante Reid Wiseman, en un gesto compartido por todos los integrantes de la misión.
La iniciativa, sin embargo, no garantiza la designación definitiva. La nomenclatura de cuerpos celestes es competencia de la Unión Astronómica Internacional, organismo encargado de validar estos nombres bajo criterios específicos.
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El proceso exige presentar coordenadas precisas, material visual y una justificación detallada. Luego, un grupo especializado evalúa la propuesta antes de someterla a votación interna. Hasta su aprobación formal, cualquier nombre es considerado provisional.
Pese a que la Luna está ampliamente cartografiada, millones de cráteres aún carecen de denominación. Actualmente, poco más de nueve mil formaciones cuentan con nombre oficial, lo que evidencia la selectividad del sistema.
Más allá del resultado, el gesto de la tripulación recupera una tradición histórica: vincular territorios inexplorados con historias humanas. En el futuro, esos nombres podrían convertirse en referencia para nuevas misiones que regresen al entorno lunar.
Con información de WIRED.


