La ludopatía juvenil en Argentina se convertie en un problema alarmante, con un informe titulado «Apostar no es un juego» revelando que aproximadamente el 40% de los adolescentes y jóvenes apuestan en línea, a pesar de que estas prácticas están prohibidas para menores de 18 años. Este fenómeno, que afecta principalmente a varones, ha crecido exponencialmente en el contexto de la crisis económica y la falta de regulación nacional.
Las apuestas online se han visto impulsadas por una combinación de factores, entre ellos, la publicidad agresiva en televisión, la promoción en camisetas de grandes equipos de fútbol y el respaldo de influencers en redes sociales. Estos elementos, junto con el fácil acceso a billeteras virtuales y la disponibilidad constante de sitios de apuestas en los dispositivos móviles, han creado un entorno propicio para que los jóvenes se sumerjan en el juego.
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Gonzalo, un joven de 18 años que comenzó a apostar a los 16, cuenta su experiencia: «A veces ganás, pero es poca plata. Uno se da cuenta de que perdés más de lo que ganás». Su historia es un reflejo de la realidad que enfrentan muchos adolescentes, quienes se dan cuenta demasiado tarde del impacto negativo que el juego puede tener en sus vidas.
La creciente adicción al juego ha llevado a la aparición de un nuevo perfil de pacientes en consultorios de salud mental. Federico Pavlovsky, psiquiatra y director del centro especializado en adicciones Dispositivo Pavlovsky, señala que los jóvenes que llegan a consulta suelen estar «muy angustiados, muy tristes y deprimidos». Las familias, por su parte, experimentan una mezcla de preocupación, miedo y confusión.
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El informe «Apostar no es un juego» sugiere que se requieren medidas más estrictas para abordar este problema. Martín Romeo, director de investigación del informe, aboga por la implementación de controles más rigurosos sobre la edad y la identidad de los usuarios de plataformas de apuestas. «Necesitamos restricciones severas y máximas de publicidad y el uso de influenciadores para promocionar estas plataformas», enfatiza.
Ante esta situación, algunas autoridades han comenzado a tomar medidas, como el bloqueo de más de mil sitios de apuestas ilegales por parte del Ente Nacional de Comunicaciones desde principios de 2024. Sin embargo, la legislación avanza lentamente; aunque algunas provincias han establecido normativas sobre las apuestas en línea, aún no existe una ley nacional que las regule.
En agosto, la Defensoría del Pueblo de Buenos Aires solicitó al Banco Central establecer controles sobre las cuentas de menores en bancos y billeteras virtuales, pero esta iniciativa no prosperó. Además, la reciente autorización del gobierno del presidente Javier Milei para que los mayores de 13 años inviertan en el mercado de capitales ha suscitado críticas. Especialistas en psicología juvenil advierten que esta medida podría agravar la ludopatía juvenil, ya que se suma a un contexto ya complicado por la crisis económica.
Fuente: RFI.


