Cada día, cerca de un millón de vehículos recorren las nueve autopistas que atraviesan la Ciudad de Buenos Aires. Detrás de ese tránsito intenso existe un grupo de trabajadores que no suele verse: son los herreros del Peaje Parque Avellaneda, responsables de reparar y fabricar las estructuras que garantizan la seguridad vial.
Miguel Genes, Diego Schalengue y Javier Toledo integran el equipo que mantiene y crea barreras, defensas y señalética. Entre chispas de soldadura y cortes de metal, estos especialistas aportan su experiencia para evitar accidentes y reducir daños. “La herrería de autopistas es muy distinta a la común: acá las soldaduras tienen que resistir impactos de autos”, explican.
MIRÁ TAMBIÉN | ¿Cuál fue el alimento principal de los cazadores prehistóricos en Sudamérica?
En 2025, estos “guardianes de las autopistas” fueron protagonistas de un proyecto innovador: diseñaron un nuevo sistema de apertura para el Metrobús de la Autopista 25 de Mayo utilizando materiales reciclados de la propia traza. La iniciativa no solo mejoró la seguridad, sino que también redujo costos y fomentó la sustentabilidad.
El prototipo, hecho con barandillas retiradas, hojas metálicas reutilizadas y defensas adaptadas, reemplazó a una barrera que llevaba diez años en uso. Tras superar pruebas de resistencia, fue instalado con éxito, marcando un ejemplo de eficiencia y aprovechamiento de recursos.
MIRÁ TAMBIÉN | El cielo de octubre ofrece 9 fenómenos astronómicos imperdibles
Este trabajo forma parte de las políticas de seguridad vial impulsadas por el Gobierno porteño, que fueron reconocidas con la distinción internacional Global Road Safety Speed Challenge de Bloomberg Philanthropies. La meta: reducir los siniestros y proteger la vida de millones de vecinos y visitantes que transitan a diario la red de autopistas.
Fuente: La Nación.


