Foto de archivo.
Lo informó el jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios, Cristian Otero, quien al dialogar con Radio 3 confirmó la lluvia del domingo permitió asegurar la extinción final de los focos ígneos.
El jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Trelew, Cristian Otero, amplió este lunes en diálogo con Radio 3 los detalles del enorme despliegue realizado para controlar los incendios de pastizales que comenzaron el miércoles tras la caída de rayos en la Ruta Nacional Nº 3 y en la Ruta Provincial Nº 8. El referente confirmó que la lluvia del domingo permitió asegurar la extinción final, luego de jornadas de intenso trabajo que ya habían sido informadas en notas anteriores.
Otero explicó que durante los días críticos se mantuvieron recorridas permanentes para detectar puntos calientes y evitar la reactivación del fuego. “Nuestros vehículos estuvieron las 24 horas recorriendo la zona, porque con los cambios de temperatura cualquier foco podía volver a encenderse”, indicó, destacando el rol del personal que incluso permaneció de madrugada en el terreno.
En cuanto al impacto, el jefe del cuerpo activo precisó que las primeras imágenes satelitales arrojan más de 21.000 hectáreas afectadas entre los dos focos. “Uno avanzó hacia Ruta 4 y dejó unas 15.500 hectáreas quemadas; el otro, sobre Ruta 8, sumó cerca de 5.800 hectáreas”, detalló. Otero remarcó que la simultaneidad de los incendios, producida por dos rayos caídos casi al mismo tiempo, generó una evolución “muy violenta”.
MIRÁ TAMBIÉN: Una nube de humo generó preocupación en Esquel
El viernes al mediodía se vivió el momento más complejo, según relató. “La rotación del viento hizo que el incendio más chico estuviera a punto de cruzar la Ruta 8, lo que podía juntarlo con el otro foco. Fue un trabajo cuerpo a cuerpo para frenarlo”, explicó. Allí actuaron máquinas viales, equipos de bomberos y personal de protección civil para abrir cortafuegos y contener el avance.
Otero confirmó que alrededor de 150 personas participaron del operativo, incluyendo los ocho cuarteles de la costa, Protección Civil provincial y municipal, Vialidad Provincial y camiones particulares para abastecer de agua. “Fue un despliegue enorme. Hubo bomberos que trabajaron más de 18 horas seguidas y otros que iban del incendio a su empleo y volvían”, expresó, agradeciendo el esfuerzo del voluntariado.
De cara al verano, advirtió que la vegetación crecerá con fuerza tras las lluvias, aumentando el riesgo. “Vamos a tener más combustible fino, que es el que más rápido propaga los incendios”, alertó. También recomendó a los productores mantener limpios los caminos internos y alrededores de los cascos. “Creemos que será una temporada exigente, por eso ya estamos preparando equipos y recursos humanos”, concluyó Otero.


