Roberto Painemi, hermano de los pacientes mentales, explicó que “hace un año y medio que está internado en Inpat, desde ese momento está bien, casi sano, pero depende de un tratamiento psicológico y psiquiátrico. En el 2002 fue patoteado en barrio Tiro Federal y lo dejaron muy mal, y depende de ese tratamiento para seguir”.
“Antes estuvo deambulando por todos lados, somos dos hermanos, vivimos solos, mis papás fallecieron. Siempre lo acompañé, estuvo en varias instituciones, estuvo en centros de detenciones, en centros de día, pero desde que lo trataron en Inpat está mucho mejor”, destacó.
“Pero ahora Seros lo quiere sacar en plena pandemia, dicen que va a estar bien, pero que mejor que lo que está ahora. Queremos que no salga de Inpat. La obra social no puede jugar así con la vida de las personas, más cuando son vulnerables”, cuestionó.

“Los quieren trasladar como si fueran unos muebles. Si mi hermano se viene abajo, ¿quién lo va a ayudar? Queremos continuidad y que Seros arregle esto de una vez. Para eso nos descuentan todos los meses”, planteó.
“Me afecta un montón porque además de ser el hermano, siempre estuve con él. Seros está encaprichado en sacar a los pacientes de Inpat y todavía ni siquiera sabemos a dónde los quieren llevar”, sostuvo el familiar.


