Con 22 estatuillas, Walt Disney es el artista más premiado, mientras que Cedric Gibbons y Tatum O’Neal también dejaron su huella en la historia de los Oscar.
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Ganar un premio Oscar sigue siendo uno de los máximos logros para actores, directores y técnicos de cine. Sin embargo, la historia de la Academia de Hollywood está marcada por injusticias, récords y curiosidades que sorprenden incluso a los cinéfilos más expertos.
Algunos intérpretes jamás recibieron una nominación pese a carreras destacadas, como Jim Carrey, Donald Sutherland, Alan Rickman, Rita Hayworth o John Goodman. En contraste, otros profesionales acumularon más de 10 estatuillas. Es el caso de Cedric Gibbons, director de arte y técnico que ganó 11 Oscar en la categoría de Mejor Diseño de Producción, siendo nominado en 39 oportunidades. Entre sus películas premiadas se encuentran Mujercitas (1949), Orgullo y prejuicio (1940) y Un americano en París (1951).
Sin embargo, Walt Disney sigue siendo el mayor ganador de la historia de los Oscar, con 22 estatuillas y 4 premios honoríficos. Curiosamente, Disney nunca recibió un Oscar por Mejor Largometraje de Animación; Blancanieves y los siete enanitos obtuvo un premio honorífico. La mayoría de sus premios se concentraron en Mejor Cortometraje de Animación, con otros galardones en Cortometraje de Imagen Real y Documental, consolidando su legado como maestro de la animación mundial.
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En cuanto a la juventud en los Oscar, Tatum O’Neal ostenta un récord: a los 10 años, ganó el Oscar a Mejor Actriz de Reparto por su papel en Luna de papel de Peter Bogdanovich. La joven interpretó a una huérfana que se une a un ladrón de poca monta, combinando drama, comedia y picardía en una actuación memorable junto a su padre.
Por su parte, Justin Henry fue el más joven en ser nominado a un Oscar: a los 8 años, compitió en la categoría Mejor Actor de Reparto por Kramer vs Kramer (1979). Aunque no ganó, su actuación como el hijo de Dustin Hoffman y Meryl Streep dejó una marca imborrable en la historia de la Academia.
Estos casos reflejan que, más allá de la popularidad o el glamour, los Oscar registran historias curiosas, récords y homenajes a figuras que marcaron la evolución del cine en múltiples disciplinas.
Fuente: Indie Hoy
Foto: Archivo


