El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrirá este martes el debate general de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, en un contexto marcado por las tensiones diplomáticas con Estados Unidos y por la proximidad de las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre.
Como establece la tradición de Naciones Unidas, Brasil será el primer país en intervenir durante el debate general y Estados Unidos ocupará el turno siguiente. De esta manera, Lula y Donald Trump pronunciarán sus discursos de manera consecutiva, aunque no hay una reunión bilateral formal confirmada entre ambos mandatarios.
La agenda de Lula estará centrada en la defensa de la soberanía brasileña, la democracia, el combate contra el crimen organizado, el cambio climático y distintos conflictos internacionales, entre ellos las guerras de Medio Oriente y Ucrania. También buscará plantear la importancia del multilateralismo en el escenario internacional.
MIRÁ TAMBIÉN: Uruguay rechazó las críticas de EE.UU. a la misión médica cubana
La relación con Washington constituye uno de los principales ejes de su visita. Lula cuestionó en distintas oportunidades las medidas comerciales adoptadas por la administración Trump y advirtió sobre cualquier intento de interferencia estadounidense en las elecciones brasileñas. “Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil”, había expresado el mandatario.
Las diferencias entre ambos gobiernos también abarcan los aranceles aplicados a productos brasileños y la estrategia frente al crimen organizado. En los últimos meses, Brasilia y Washington intercambiaron cuestionamientos sobre esas medidas, mientras el gobierno de Lula sostiene que las decisiones estadounidenses afectan la autonomía del país.
Pese a la proximidad de sus discursos, hasta el momento no está prevista una reunión bilateral entre Lula y Trump. El secretario de Asuntos Multilaterales Políticos de la Cancillería brasileña, Carlos Bicalho Cozendey, señaló que ambos mandatarios “probablemente se cruzarán en la Asamblea”. La presencia simultánea de los presidentes vuelve a colocar la relación entre Brasil y Estados Unidos entre los principales focos de atención de la jornada.


