Los líderes de Francia, Alemania y Reino Unido expresaron su “profunda preocupación” por la represión de las protestas. Ya se contabilizan al menos 51 muertos y más de 2.200 detenidos en todo el país.
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El presidente francés Emmanuel Macron, el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Keir Starmer condenaron este viernes “enérgicamente” el asesinato de manifestantes en Irán y reclamaron a las autoridades de Teherán que actúen con moderación frente a las protestas que sacuden al país desde hace casi dos semanas.
“Estamos profundamente preocupados por los informes de violencia perpetrada por las fuerzas de seguridad iraníes y condenamos enérgicamente el asesinato de manifestantes”, señalaron los tres mandatarios en una declaración conjunta. En el mismo texto, instaron al Gobierno iraní a “abstenerse de la violencia y respetar los derechos fundamentales” de la población.
Macron, Merz y Starmer subrayaron además que las autoridades iraníes “tienen la responsabilidad de proteger a su población” y exigieron que se garantice la libertad de expresión y de reunión pacífica, sin temor a represalias.
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Según informó este viernes la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo, al menos 51 personas murieron como resultado de la represión de las protestas antigubernamentales. Entre las víctimas se cuentan al menos nueve menores de edad, mientras que cientos de personas resultaron heridas durante los primeros 13 días de manifestaciones.
La organización advirtió que existen videos y testimonios que sugieren que el número real de fallecidos podría ser considerablemente mayor, aunque solo se incluyeron en el recuento aquellos casos que pudieron ser verificados o confirmados por al menos dos fuentes independientes. El número de detenidos supera los 2.200 en todo el país.
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En paralelo, las autoridades iraníes restringieron el acceso a internet global, impidiendo conexiones y servicios desde el exterior, en lo que organizaciones de derechos humanos consideran un intento de aislar las protestas y limitar la difusión de información.
Las manifestaciones comenzaron hace casi dos semanas por el deterioro de la situación económica, pero rápidamente adquirieron un fuerte tono político y se extendieron a más de un centenar de ciudades. Irán atraviesa una profunda crisis económica, agravada por las severas sanciones impuestas por Estados Unidos y la ONU en relación con su programa nuclear.
Fuente y foto: EFE


