Lanús hizo historia en el mítico Maracaná tras empatar 1-1 con Fluminense y clasificarse a las semifinales de la Copa Sudamericana con un global de 2-1. Dylan Aquino marcó el gol decisivo que desató la euforia granate en Río de Janeiro.
El partido comenzó cuesta arriba para el conjunto argentino con el tanto de Agustín Canobbio, que empataba la serie. Sin embargo, el ingreso de Aquino cambió todo: con un golazo, selló la igualdad y la clasificación. El equipo ahora espera rival entre Alianza Lima y Universidad de Chile.
No todo fue fiesta. El encuentro estuvo demorado 36 minutos en el entretiempo por incidentes en la tribuna. Los hinchas de Lanús sufrieron represión policial con golpes, gases lacrimógenos y corridas que generaron preocupación incluso dentro del campo de juego.
MIRÁ TAMBIÉN: Racing derrotó a Vélez y se metió en las semifinales de la Copa Libertadores
A pesar del clima tenso, Lanús volvió a demostrar su carácter copero. El club ya sabe lo que es levantar este trofeo: fue campeón en 2013 y finalista en 2020. Ahora, alcanzó su segunda semifinal consecutiva tras haber caído en 2024 ante Cruzeiro.
Con figuras como Carlos Izquierdoz liderando la defensa y el arquero Lucas Losada respondiendo en momentos claves, el Granate mostró solidez en un escenario siempre difícil para los equipos argentinos.
La ilusión está intacta en el sur bonaerense. El equipo dirigido por Ricardo Zielinski va por otra gesta internacional y buscará meterse en una nueva final continental. La historia copera de Lanús suma un capítulo inolvidable.
Fuente: TyC Sports.


