El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la estrategia de presión sobre Cuba continuará sin cambios durante el resto del mandato de Donald Trump y advirtió que La Habana no encontrará una «válvula de escape» para sortear las sanciones impuestas por Washington. El funcionario sostuvo que el Gobierno cubano ya no puede limitarse a esperar un cambio político en Estados Unidos.
En una entrevista con Axios, Rubio aseguró que cada mecanismo utilizado por Cuba para reducir el impacto de las restricciones estadounidenses será bloqueado. Además, remarcó que el objetivo de la administración de Trump es mantener la presión para impulsar reformas económicas y políticas en la isla.
El funcionario consideró que Cuba enfrenta un escenario inédito tras perder el respaldo de Venezuela y afirmó que tampoco contará con un nuevo patrocinador internacional en los próximos años. Según dijo, esa situación deja al gobierno de Miguel Díaz-Canel en una posición especialmente compleja.
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Las declaraciones llegan en medio de una profunda crisis económica y social en Cuba, agravada por recientes apagones masivos, la escasez de combustibles, agua y productos básicos. Washington sostiene que estas dificultades se profundizaron tras el endurecimiento de las sanciones y el bloqueo al suministro de petróleo hacia la isla.
Rubio también destacó que la política estadounidense combina paciencia y perseverancia y expresó su confianza en que, al finalizar la administración Trump en 2029, Cuba estará encaminada hacia «un futuro diferente». En los últimos días, el Gobierno estadounidense anunció nuevas sanciones contra altos funcionarios de las Fuerzas Armadas cubanas y empresas vinculadas al conglomerado militar Gaesa.
Pese al incremento de las medidas de presión, la administración estadounidense mantiene abiertos algunos canales de diálogo con representantes de La Habana, entre ellos Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, en un intento por sostener contactos diplomáticos mientras continúa el endurecimiento de su política hacia la isla.
FUENTE: EFE.
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