Al menos cuatro ballenas adultas murieron en menos de 24 horas en las costas de Puerto Madryn y los investigadores analizan si las toxinas de la marea roja pudieron provocar los decesos. Mariano Coscarella, especialista del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), advirtió que se trata de una de las principales hipótesis, aunque todavía no existen resultados concluyentes.
El investigador explicó que la mortalidad registrada durante 2026 supera los niveles habituales.
Coscarella señaló que, en esta época del año, las ballenas comienzan a alimentarse en sectores del centro del Golfo Nuevo. Si en esas áreas se producen floraciones de algas tóxicas, los animales pueden ingerir sustancias que afecten su organismo y les provoquen la muerte. Sin embargo, aclaró que será necesario confirmar la presencia de toxinas en las muestras recolectadas.
Marea roja, la posible causa de la muerte de cuatro ballenas en Madryn
Los materiales obtenidos serán enviados a laboratorios de Trelew y Tandil para su análisis. De acuerdo con el especialista, los resultados podrían demorar varias semanas. Además, las condiciones en las que se encuentran los cuerpos pueden dificultar los estudios, ya que algunas ballenas mueren en el mar y llegan a la costa días después, arrastradas por las corrientes y las mareas.
Otro de los puntos que buscan esclarecer los científicos es la cantidad de crías muertas durante la temporada. Coscarella pidió cautela ante las versiones difundidas en redes sociales que mencionaban más de 300 ejemplares, debido a que esa cifra todavía no fue confirmada. Los datos definitivos dependerán de los registros del Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral.
El investigador también recordó que hubo episodios de mortalidad de ballenas adultas en 2022 y 2024, aunque señaló que todavía no se puede establecer si los casos actuales tienen el mismo origen. En paralelo, los equipos científicos recopilan información ambiental para determinar si existe un factor común entre los distintos episodios registrados en la costa chubutense.
Entre las variables que se analizan también figura el fenómeno de El Niño y su posible influencia sobre las condiciones del océano. Coscarella indicó que en otras poblaciones de ballenas, especialmente en el Pacífico, se registraron episodios de mortalidad asociados con el aumento de la temperatura superficial del agua, pero aclaró que aún no está demostrado que ese fenómeno incida en los casos de Chubut. Para las muertes de crías ocurridas en meses anteriores, los informes preliminares apuntan a la posible intervención de una bacteria presente en el agua.


