India sufrió dos tragedias durante celebraciones religiosas que dejaron un saldo de al menos 32 muertos en distintos puntos del país. El domingo 18 de octubre, un camión que circulaba a gran velocidad embistió a una multitud reunida en un templo de Gwalior, en el estado de Madhya Pradesh, y provocó la muerte de 13 personas. El vehículo transportaba una carga considerable y, según los primeros reportes, su conductor habría perdido el control antes de arrollar a los asistentes al festival hindú.
La cantidad de víctimas fatales fue informada por fuentes de un hospital local citadas por la agencia Press Trust of India. El accidente también dejó personas heridas, aunque no se precisó de inmediato la cifra total. La presidenta india, Droupadi Murmu, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y manifestó sus deseos de recuperación para quienes resultaron lesionados.
El siniestro volvió a poner de relieve la problemática de la seguridad vial en India, donde los accidentes de tránsito representan una de las principales causas de muerte. Según datos del Ministerio de Carreteras, durante 2025 se registraron más de 183.000 fallecimientos por esta causa. Entre los factores asociados a estos hechos figuran las deficiencias de la infraestructura, el mal estado de algunos vehículos y el cansancio de los conductores.
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En paralelo, otra tragedia ocurrió durante las celebraciones del Durga Puja en Calcuta, donde al menos 19 personas murieron y varias decenas resultaron heridas en una estampida. El episodio se produjo el sábado por la noche en uno de los pabellones temporales instalados en el norte de la ciudad para recibir a los participantes de esta importante festividad religiosa, que convoca cada año a grandes multitudes en el estado de Bengala Occidental.
Tras el incidente, la Policía detuvo a siete personas vinculadas con la organización y la seguridad del recinto. Entre los arrestados se encuentran el secretario y el vicepresidente del comité organizador, además de responsables del control de acceso y trabajadores de seguridad privada. La investigación busca establecer las circunstancias que desencadenaron la aglomeración fatal y determinar si existieron fallas en las medidas de prevención y evacuación.
Las dos tragedias reavivaron la preocupación por las condiciones de seguridad durante los grandes acontecimientos públicos en India. Las estampidas y los accidentes viales durante festividades multitudinarias constituyen un problema recurrente en el país más poblado del mundo, con aproximadamente 1.400 millones de habitantes. Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades deberán establecer las responsabilidades en ambos episodios y evaluar las medidas necesarias para evitar nuevos hechos de esta naturaleza.
Fuente: DW.
Imagen: ANI/Handout/REUTERS.


