Miles de personas exigen al gobierno español y a los propietarios de viviendas la reducción de precios en un contexto de crisis de vivienda que afecta a familias y jóvenes.
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Este domingo, Madrid se convirtió en el epicentro de una masiva protesta contra el aumento de los precios de los alquileres, un problema que afecta gravemente a las familias de bajos ingresos y limita la independencia de los jóvenes. Según cifras oficiales, aproximadamente 22.000 personas participaron en la manifestación, aunque los organizadores estiman que el número alcanzó las 150.000, colapsando el tránsito en la Gran Vía, una de las principales arterias de la capital española.
Convocados por el Sindicato de Inquilinos, los manifestantes exigieron al gobierno del socialista Pedro Sánchez, así como a las inmobiliarias y propietarios de departamentos, la necesidad de reducir los precios de los alquileres. “No hay policías, juzgados ni matones suficientes para desalojarnos a todos si dejamos de pagar”, advirtió Valeria Rapu, portavoz de la organización.
Las demandas de los inquilinos son claras. Entre ellas, la renuncia de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, a quien Rapu instó a regresar a su hogar “a alguna de las muchas que tiene”. La protesta recibió apoyo de sindicatos como CCOO y UGT, el partido de izquierda Podemos, y diversas organizaciones como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y Amnistía Internacional.
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La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, criticó a los principales partidos políticos, el PSOE y el PP, por permitir que la vivienda se convirtiera en un bien de especulación. “Las casas son para vivir”, enfatizó. Asimismo, hizo un llamado a prohibir la compra de viviendas por parte de fondos buitre y grandes rentistas.
El alza de los alquileres en España es resultado de una oferta de vivienda insuficiente frente a una creciente demanda, además de la proliferación de departamentos turísticos que generan mayores rentas para los propietarios en ciudades como Madrid y Barcelona. Ante esta crisis, el gobierno español ha instado a las autoridades regionales a declarar “zonas tensionadas” para regular los precios, aunque esto ha encontrado resistencia en las regiones gobernadas por la derecha.
Fuente: TN
Foto: El Confidencial


