Miles de manifestantes se movilizaron este sábado por las calles de Tirana, capital de Albania, para reclamar la dimisión del primer ministro Edi Rama. La protesta marcó la cuadragésima segunda noche consecutiva de manifestaciones impulsadas por el rechazo a un megaproyecto turístico vinculado a la familia del presidente estadounidense Donald Trump.
La movilización también incluyó críticas al recital del rapero Ye, cuya retórica antisemita provocó la cancelación de presentaciones en varias ciudades europeas. Los asistentes cuestionaron además la reunión que mantuvo el artista con Rama antes del espectáculo, encuentro que el mandatario difundió posteriormente en sus redes sociales.
El principal foco de las protestas es un proyecto para construir un complejo hotelero de lujo valuado en unos 4.600 millones de dólares en la zona protegida de Zvernec. La iniciativa está vinculada a Jared Kushner y genera una fuerte oposición por su posible impacto ambiental y por presuntas irregularidades en la adquisición de los terrenos.
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El movimiento fue denominado «Revolución del Flamenco», en referencia a las aves que migran hacia la reserva natural donde se proyecta el emprendimiento. Los manifestantes denuncian falta de transparencia por parte del gobierno y sostienen que la construcción amenaza un ecosistema de playas, bosques y humedales de alto valor ambiental.
La fiscalía anticorrupción de Albania investiga cómo fueron adquiridos los terrenos, el cambio de titularidad y el incremento de su valor, que pasó de 5,5 millones a 122 millones de euros en pocos meses. La pesquisa busca determinar si existieron maniobras irregulares durante las operaciones inmobiliarias.
Según documentos judiciales citados por Reuters, un empresario radicado en Miami, investigado por presunto lavado de dinero, es sospechoso de falsificar escrituras relacionadas con los terrenos del proyecto. No obstante, los expedientes no presentan acusaciones contra Jared Kushner, los desarrolladores inmobiliarios ni otros inversores, y tampoco existen pruebas de que conocieran las presuntas irregularidades.
Fuente: DW.
Imagen: Rashela Shehu/DW.


