Miles de filipinos salieron a las calles de Manila este domingo para protestar contra un escándalo multimillonario de corrupción que involucra a autoridades, legisladores y empresas constructoras en presuntos “proyectos fantasma” de control de inundaciones. La indignación creció en los últimos meses, especialmente en comunidades afectadas por recurrentes tifones.
El caso tomó notoriedad cuando el presidente Ferdinand Marcos reveló en julio presuntas irregularidades en obras de infraestructura destinadas a prevenir inundaciones. Desde entonces, tanto aliados como opositores del mandatario quedaron bajo sospecha, alimentando un clima de creciente tensión social.
La marcha se llevó a cabo en una arteria del centro de Manila, un espacio con fuerte carga simbólica por haber sido escenario del Movimiento Poder Popular que contribuyó a derrocar al padre del actual presidente en 1986. “¡Encarcélenlos ya!”, corearon los manifestantes mientras exigían justicia y sanciones concretas para los responsables.
MIRÁ TAMBIÉN: Cuatro muertos y diez heridos en EE.UU. por una balacera
La concentración principal tuvo lugar en el Parque Luneta, ubicado cerca del palacio presidencial, donde organizaciones civiles, grupos religiosos y ciudadanos autoconvocados se unieron para reclamar transparencia. La protesta reflejó la profundidad del malestar público frente a un sistema que arrastra décadas de denuncias por mal manejo de fondos estatales.
Los primeros arrestos incluyeron a ocho integrantes del Departamento de Obras Públicas y Carreteras, detenciones que el Gobierno calificó como el inicio del proceso y anticipó que “los peces gordos vendrán pronto”. Sin embargo, líderes sociales aseguran que las medidas aún son insuficientes para depurar el caso.
Entre ellos, Mervin Toquero, del Consejo Nacional de Iglesias de Filipinas, afirmó que la corrupción no pudo haberse perpetrado sin el conocimiento de altos funcionarios. “Ellos también tienen que ser responsabilizados”, dijo, recordando que el país tiene una larga historia de escándalos donde los principales implicados terminan eludiendo las condenas.
Fuente: DW.
Imagen: Noel Celis/REUTERS


