Según estimaciones del ejército ucraniano, Rusia lanzó durante julio más de 450 misiles de distintos tipos contra territorio ucraniano, incluidos cerca de 200 misiles balísticos.
Las autoridades rusas señalaron que los drones alcanzaron viviendas e infraestructura civil en el distrito de Eisk. Además, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que durante la noche fueron destruidos más de 440 drones ucranianos.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario impulsó fuertes restricciones migratorias y deportaciones masivas, varias de las cuales fueron cuestionadas o anuladas por los tribunales.