Dos crías de esta especie protegida en China llegaron al mundo en un zoológico francés, en un hecho histórico vinculado a acuerdos internacionales de conservación.
Un hecho inédito en la conservación de especies se registró en Francia: por primera vez nacieron en Europa ejemplares de mono dorado, una especie considerada símbolo nacional en China. El acontecimiento tuvo lugar en el ZooParc de Beauval, donde en menos de un mes se produjeron dos nacimientos que marcan un hito a nivel mundial.
El primero ocurrió el 11 de marzo, aunque fue informado semanas después, mientras que el segundo nacimiento se registró el 2 de abril. Desde el parque destacaron que ambos ejemplares se encuentran en buen estado de salud y bajo seguimiento permanente de especialistas, incluyendo expertos provenientes de China.
“Este nacimiento es una primicia mundial: se trata del primer mono dorado nacido en un parque zoológico fuera de Asia”, señalaron desde el establecimiento. La llegada de una segunda cría en tan corto plazo refuerza el carácter excepcional del logro reproductivo alcanzado fuera del hábitat natural de la especie.
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Los ejemplares forman parte de un programa de cooperación internacional entre Francia y China, orientado a la preservación de especies amenazadas. En ese marco, el zoológico alberga un pequeño grupo compuesto por un macho y varias hembras, lo que permitió concretar este avance en condiciones controladas.
El mono dorado, cuyo nombre científico es Rhinopithecus roxellana, habita principalmente en regiones montañosas de China y se caracteriza por su pelaje colorido y su organización social basada en grupos liderados por un macho. Su reproducción en cautiverio fuera de Asia representa un desafío debido a sus requerimientos ambientales y sociales.
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Desde el parque remarcaron que este tipo de logros son clave para la conservación global. La experiencia previa con pandas gigantes, también considerados emblemas chinos, permitió desarrollar protocolos que ahora se aplican con esta especie, fortaleciendo la cooperación científica entre ambos países.
Más allá del valor biológico, el nacimiento de estas crías también tiene un componente simbólico. La presencia de estos animales en Europa responde a acuerdos diplomáticos que buscan reforzar la protección de la biodiversidad y generar conciencia internacional sobre la importancia de preservar especies en riesgo.
Fuente: DW.



