Un ingeniero se quedó con una obra valuada en US$1,2 millones tras participar en una rifa benéfica que recaudó millones para la investigación del alzhéimer.
Un hecho tan inesperado como extraordinario tuvo lugar en París: un ingeniero ganó una obra original de Pablo Picasso valuada en más de un millón de euros tras comprar un boleto de apenas 100 euros. El afortunado, Ari Hodara, se enteró de la noticia al responder una videollamada de la casa de subastas Christie’s.
La reacción inicial del ganador reflejó la sorpresa del momento. “¿Cómo sé que no es una broma?”, preguntó al recibir la noticia. Luego, ya más tranquilo, reconoció: “Cuando apuestas a esto, no esperas ganar (…) Pero estoy muy contento porque me interesa mucho la pintura”.
La obra en cuestión es “Cabeza de mujer”, realizada en 1941, un retrato al gouache que representa a Dora Maar, artista surrealista y pareja del pintor en ese período. La pieza forma parte de una de las etapas más reconocibles del artista, vinculada al cubismo y a sus exploraciones formales.
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El sorteo correspondió a la tercera edición de la iniciativa solidaria “Un Picasso por 100 euros”, que logró vender más de 120.000 boletos en distintos países. La campaña permitió recaudar cerca de 11 millones de euros destinados principalmente a la investigación del alzhéimer.
La organización estuvo a cargo de la periodista francesa Peri Cochin, con el respaldo de la familia del artista y su fundación. Parte de los fondos se destinarán a la Fundación Francesa para la Investigación del Alzhéimer, mientras que una porción será para la galería propietaria de la obra.
Desde la fundación destacaron el impacto de este tipo de acciones. “Esta iniciativa de Picasso es un paso más para que algún día el alzhéimer no sea más que un mal recuerdo”, expresó su director, Olivier de Ladoucette, en relación al destino solidario de los fondos.
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No es la primera vez que este formato genera repercusión. En ediciones anteriores, los premios también incluyeron obras de alto valor y permitieron financiar proyectos patrimoniales y sociales en distintos países. En este caso, el hecho de que el ganador resida en París facilitará la entrega de la obra.
La historia combina azar, arte y solidaridad en un mismo escenario, y demuestra cómo una iniciativa accesible puede movilizar recursos millonarios para causas globales, al tiempo que convierte a un participante común en propietario de una pieza única de la historia del arte.
Con información de BBC.


