Las agencias espaciales lograron observar con una precisión inédita la estructura interna de la Nebulosa Ojo de Gato gracias a la colaboración entre los telescopios espaciales Hubble Space Telescope y Euclid Space Telescope, revelando capas, chorros de gas y complejas estructuras formadas durante la muerte de una estrella similar al Sol.
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La compleja estructura de la Nebulosa Ojo de Gato, uno de los objetos más estudiados del cielo profundo, quedó expuesta con un nivel de detalle sin precedentes en nuevas imágenes difundidas por la NASA y la European Space Agency.
El registro, obtenido en marzo de 2026 mediante la combinación de datos de los telescopios espaciales Hubble y Euclid, permitió observar con claridad la intrincada arquitectura de esta nebulosa planetaria ubicada a unos 4.400 años luz de la Tierra, en la constelación de Draco. Este objeto, catalogado como NGC 6543, es considerado uno de los laboratorios naturales más importantes para comprender las etapas finales de la evolución estelar.
Las nuevas imágenes muestran una sucesión de capas concéntricas, filamentos y chorros de gas, así como nudos densos que revelan cómo la estrella central expulsó progresivamente su material al espacio tras agotar su combustible nuclear. Este proceso marca el nacimiento de una nebulosa planetaria y deja en el centro una enana blanca, el remanente estelar que ilumina las estructuras circundantes.
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De acuerdo con las agencias espaciales y con análisis citados por Scientific American, estas observaciones permiten reconstruir la secuencia de eventos que dieron forma a la nebulosa. Los astrónomos identificaron ondas de choque internas que moldearon los fragmentos de gas y produjeron las complejas simetrías visibles en la estructura del objeto.
El avance fue posible gracias a la combinación de tecnologías complementarias. El telescopio Euclid, diseñado por la Agencia Espacial Europea para estudiar la materia oscura y la energía oscura del universo, aportó una visión de campo amplio que permitió detectar el halo exterior de material expulsado en etapas tempranas de la evolución de la estrella.
Por su parte, el Hubble capturó con gran precisión el núcleo brillante y las estructuras internas, proporcionando imágenes de alta resolución que revelan detalles imposibles de observar desde telescopios terrestres.
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La fusión de ambos conjuntos de datos generó una imagen compuesta que no solo muestra la delicadeza de las capas internas de la nebulosa, sino también el fondo repleto de galaxias lejanas, lo que permite estudiar simultáneamente distintos niveles del universo.
El estudio de la Nebulosa Ojo de Gato ofrece pistas fundamentales sobre el destino de las estrellas de masa intermedia, como el Sol. En la fase final de su vida, estas estrellas expulsan sus capas externas mediante vientos estelares intensos, que terminan formando complejas nebulosas planetarias.
Los espectros obtenidos en las nuevas observaciones también detectaron la presencia de elementos pesados como carbono y oxígeno, producidos en el interior de la estrella y liberados al espacio durante su colapso final. Estos elementos enriquecen el medio interestelar y contribuyen a la formación de nuevas estrellas, planetas y sistemas solares.
Para los astrónomos, cada filamento y cada capa visible en la Nebulosa Ojo de Gato funciona como un registro físico de miles de años de evolución cósmica. El análisis detallado de estas estructuras permitirá mejorar los modelos que describen cómo las estrellas pierden masa y cómo esa materia se reintegra al ciclo de formación estelar del universo.
Fuente y foto: Infobae


