«Cerca de las 15 fuimos alertados de lo que sucedía en una pesquera del Parque Industrial Liviano, en primera instancia desplazamos a la unidad pesada, pero cuando estaba transitando nos alertó que íbamos a necesitar más móviles y equipamiento porque se veía una columna de humo muy grande», explicó do Pazo.
«Cuando empezamos a trabajar, el incendio tenía una carga de fuego muy importante debido a las características estructurales de la planta, por la aleación de la materia prima que se produce en el lugar; paneles de chapa, con poliuretano en el interior, plástico, cartones, material altamente combustible, lo que hizo el incendio se propagara muy rápido en el sector de cámaras», precisó.
«Hay una especie de ampliación y si bien no tenemos definida la causa del siniestro, sería accidental. Afectó la zona de cámaras con riesgo de propagación al resto de la planta», analizó.
Aunque se pudo evitar que el fuego tomara todas las instalaciones, Dopazo aclaró que “los daños fueron importantes porque cedieron las estructuras metálicas y se vino el techo abajo, lo que complicó la maniobra y hubo que trabajar hasta alrededor de las 22 en el corte de material para enfriar el resto de brazas y llamas que había debajo”.
«La premisa fue en el inicio del trabajo es una fuga masiva de amoníaco, que es el gas que utilizan como refrigerante, hubo fugas porque se afectaron cañerías y válvulas, pero el personal pudo cerrar las válvulas principales y no fueron mayoritarias», destacó el jefe de los bomberos.
«Durante muchos minutos nos alertaron de que había humo en un sector de la ciudad, pero no teníamos presiones, aunque en este caso no hubiera cambiado el escenario. Pedimos que la gente que avisa a los bomberos aclare específicamente lo que se está quemando para que podamos resolver que recursos utilizamos», pidió do Pazo.
«Necesitamos que sean más explícitos al momento de transmitir la información, eso sin dudas hará más efectiva la intervención», remarcó en el final.


