El Gobierno de Nicaragua envió una carta de acusación a la Cancillería de Panamá, señalando que el país no respetó la Convención de Asilo de 1928 en el caso del expresidente Ricardo Martinelli, quien se encuentra asilado en la Embajada nicaragüense en la capital panameña.
Según Nicaragua, Panamá violó las convenciones sobre asilo al no reconocer el asilo concedido a Martinelli y al negarle el respectivo salvoconducto para viajar. Este reclamo se basa en el artículo 2, disposición tercera, de la Convención sobre Asilo de 1928, que establece claramente las obligaciones del Estado que otorga el asilo.
La respuesta de Nicaragua surge después de una «nota de protesta» enviada por la Cancillería panameña, que expresaba preocupación por la presencia de Martinelli en la embajada nicaragüense y su posible influencia en la política.
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Nicaragua reafirmó que el asilo político debe ser respetado como un derecho humanitario y que el asilo otorgado a Martinelli se basa en razones políticas y la amenaza inminente a su vida e integridad física.
El expresidente Martinelli, condenado por blanqueo de capitales, se encuentra asilado en la embajada de Nicaragua en Panamá desde febrero de 2024. Alega que la condena es parte de una persecución política para evitar su participación en las elecciones presidenciales, programadas para mayo.
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La situación ha tensado las relaciones diplomáticas entre ambos países y generado controversia en el ámbito político, especialmente de cara a las próximas elecciones en Panamá.
FUENTE: DW.


