Las imágenes obtenidas por drones en miniatura del interior de un reactor gravemente dañado de la central nuclear de Fukushima arrojan luz sobre la compleja tarea de desmantelar la planta. Estas imágenes revelan equipos de control desplazados y materiales deformados, dejando muchas preguntas sin respuesta.
Las 12 fotografías publicadas por el operador de la central muestran el interior del soporte de la estructura principal, conocido como pedestal, de la vasija de contención primaria del reactor número uno, el más afectado por el desastre.
Se trata de las primeras imágenes de su tipo, que muestran una zona ubicada directamente bajo del núcleo del reactor, donde quedan alrededor de 880 toneladas de combustible nuclear fundido altamente radioactivo.
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TEPCO, la compañía operadora de la central, ha estado trabajando para obtener más datos sobre la ubicación y el estado del combustible fundido para facilitar su retirada y el desmantelamiento de la central. Sin embargo, las imágenes obtenidas plantean más preguntas que respuestas.
Los objetos marrones de varias formas y tamaños que cuelgan del pedestal, así como partes del mecanismo de accionamiento de la barra de control y otros equipos adosados al núcleo, se muestran desprendidos en las imágenes. Sin embargo, los funcionarios de TEPCO no pueden determinar si estos objetos son combustible derretido o equipos fundidos debido a la falta de datos como los niveles de radiación.
Además, la oscuridad reinante en la vasija de contención impidió que las cámaras de los drones captaran el fondo del núcleo del reactor. A pesar de estas limitaciones, la información recopilada podría ser crucial para futuras investigaciones y el desarrollo de tecnologías y robots para la retirada del combustible nuclear fundido.
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Críticos afirman que el objetivo fijado por el gobierno y TEPCO de limpiar la central en un período de 30 a 40 años es excesivamente optimista, destacando los desafíos continuos que enfrenta la operación de desmantelamiento de Fukushima.
FUENTE: El Mundo.


