Lee Ju Ho, actual ministro de Educación, asumió este viernes como nuevo presidente interino de Corea del Sur y se comprometió a garantizar la gobernabilidad hasta las elecciones anticipadas del próximo 3 de junio. La designación se produjo tras la renuncia de sus dos predecesores, en medio de una profunda crisis política.
El nuevo mandatario interino subrayó la necesidad de “una gestión justa del proceso electoral” y declaró sentirse con “un enorme sentido de responsabilidad” ante la situación del país. En su primer día al frente del Ejecutivo, pidió cohesión entre los ministerios y atención ante posibles provocaciones de Corea del Norte.
Lee es el tercer presidente interino en menos de una semana. Asumió luego de la salida de Han Duck-soo, quien lanzó su candidatura presidencial, y la dimisión de último momento del ministro de Finanzas, Choi Sang-mok, cuando el Parlamento estaba por votar su destitución.
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El nuevo líder se comprometió a trabajar con el gabinete y el Parlamento, actualmente controlado por la oposición, que destituyó al presidente Yoon Suk Yeol en diciembre por intentar imponer la ley marcial durante una crisis de seguridad interna.
Corea del Sur también atraviesa tensiones económicas tras los aranceles sectoriales impuestos por la administración de Donald Trump. Las autoridades surcoreanas esperan reanudar las conversaciones con Washington para reducir las restricciones que afectan industrias clave como tecnología y automóviles.
Durante una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional, Lee también destacó la importancia de priorizar el interés nacional y coordinar esfuerzos de defensa, ante la posibilidad de nuevas provocaciones por parte del régimen norcoreano.
Fuente: DW.
Imagen: Yonhap/REUTERS.


