El discurso oficial estuvo a cargo de Damián Duflós, Secretario de Cultura y Educación, también hubo expresiones alusivas de representantes de diferentes colectividades.
El acto se desarrolló en la plazoleta de avenida Fontana, intersección con Ameghino donde se emplazan los mástiles con banderas de las distintas naciones de origen de las corrientes inmigratorias.
Discurso del Secretario de Cultura Damián Duflós:
«La riqueza cultural del mundo es su diversidad dialogante. Cada cultura se nutre de sus raíces, pero sólo se desarrolla en contacto con las demás”. Declaración de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural como Patrimonio De La Humanidad. París 2001
Somos seres sociables, necesitamos desarrollarnos en sociedad, interactuar con otros, enseñar y aprender, nutrirnos del entorno como una raíz que busca crecer; busca la luz para después convertirse en una planta o en un frondoso árbol.
Hoy en día somos un fruto de esa raíz y, que curioso que esa raíz haya sido desarraigada de otra tierra, de otros cielos, de otros paisajes… que curioso que haya recorrido miles de kilómetros para llegar hasta aquí y crecer dando las más diversas ramas y los frutos más disímiles. Somos frutos de ese enorme árbol genealógico y las raíces son nuestros ancestros.
“La humanidad no podría concebirse como la entendemos hoy si no se hubiesen dado la multitud de migraciones que han acontecido a lo largo de su historia. Posiblemente, estas sean la condición de su existencia. Esta afirmación, pese a su obviedad, en demasiadas ocasiones es olvidada o minimizada. Así pues, la historia de la humanidad es, en buena parte, la historia de los movimientos de las personas que han vivido cada momento”.
Nosotros somos la prueba de la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos, de nuestros ancestros, de aquellos inmigrantes aventureros y valientes que vencieron el desarraigo y se transformaron en una raíz poderosa donde se levantaría una nación para sus futuras generaciones…
El año pasado escribí:
“Me pregunto qué veríamos si pudiéramos ver a través de los ojos de aquellos que tuvieron que abandonar la tierra de sus ancestros en busca de una nueva oportunidad. Me pregunto qué sentiríamos en lo más profundo de nuestro ser si pudiéramos ponernos en la piel de aquellos inmigrantes que se aventuraron a lo desconocido dejando atrás una historia, familiares, amigos…”
Hoy digo que es tiempo de tomar buenas decisiones, hoy digo que es el tiempo de la acción y del trabajo, hoy es momento de honrar a los fundadores demostrando que podemos hacernos cargo de nuestros errores y avanzar hacia el futuro como lo hicieron ellos. Hoy es el momento de ser el país que soñaron y por el que trabajaron. Hoy nos toca ser raíz para nuestros hijos y nuestros nietos, hoy es el ahora, mañana serán nuestros frutos…









