Las dosis incautadas por lo general no superan los trescientos gramos. O los dos, tres o cuatro porros. Pero lo inquietante es la cantidad de jovenes que las autoridades descubren que andan drogándose. En todos los operativos de saturación sorprenden a alguno.
Este viernes a la noche detuvieron un automóvil en avenida Fontana entre 25 de Mayo y San Martín y un perro buscador de narcóticos hizo el resto. En ese procedimiento incautaron tres cigarrillos artesanales (porros) armados y otros elementos que hacen al consumo de estupefacientes. El vehículo era tripulado por una muchacha y dos jovenes cuyas edades no superarían los 23 años, se anotició al Juzgado Federal de Rawson del hallazgo y desde allí ordenaron que se los notifique de la infracción a la Ley contra la tenencia de estupefacientes y que continúen en libertad.
Casi lo mismo aconteció en playa Unión. Fue la noche del viernes, alrededor de las 21 cuando personal de la Comisaría local llevando a cabo un control sobre la avenida José Hernández detuvo un vehículo y al identificar a sus seis tripulantes constató olor marihuana dentro del rodado.
Fue así que hicieron descender a todos los ocupantes del coche, ahí constataron la presencia de dos envoltorios con marihuana y a uno de los jovenes le incautaron de entre sus pertenencias otros dos sobres de nylon blanco con unos 10 gramos de cannabis sativa.


