El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, aseguró que las elecciones en Georgia fueron “libres y democráticas”, durante una conferencia de prensa en Tiflis junto a su homólogo georgiano, Irakli Kobajidze. Orbán, quien apoya a Sueño Georgiano, partido gobernante, defendió la transparencia del proceso electoral ante las críticas de la Unión Europea.
Orbán sugirió a Georgia no prestar atención a las objeciones de Bruselas, indicando que “la política europea tiende a deslegitimar las victorias conservadoras mientras celebra las de corte liberal”. Esta postura se enmarca en el apoyo de Orbán a un gobierno que, aunque proclama su intención de ingresar a la UE, enfrenta acusaciones de inclinación prorrusa.
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La Comisión Electoral Central (CEC) de Georgia anunció un recuento de votos en cinco colegios de cada circunscripción electoral del país. Según la CEC, este procedimiento responde a una ley de 2021 que busca reforzar la transparencia del escrutinio, y no a las denuncias de fraude presentadas por la oposición.
La UE y Estados Unidos instaron a Georgia a investigar las denuncias de irregularidades en el proceso electoral. Sin embargo, Orbán se desmarcó de estos pedidos, felicitando a Sueño Georgiano por su victoria y mostrando un claro respaldo al partido en el poder durante su visita.
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El lunes, la presidenta de Georgia, Salomé Zurabishvili, convocó a una manifestación frente al Parlamento, donde miles de opositores exigieron la repetición de las elecciones. La mandataria alegó que el proceso fue manipulado para favorecer al partido oficialista.
Zurabishvili se dirigió a los manifestantes afirmando: “Nos robaron los votos, nos robaron el futuro”, poniendo de relieve la desconfianza de un sector de la sociedad georgiana hacia los resultados oficiales que otorgan la victoria al partido Sueño Georgiano.
Fuente: DW.
Foto: AFP.


