El Masters 1000 de Roma vivió un momento inédito y emotivo al recibir la noticia de la elección del nuevo Papa durante un partido de primera ronda.
Mientras se disputaba el encuentro en la cancha central, una imagen del flamante Sumo Pontífice apareció en la pantalla gigante: Robert Prevost, cardenal estadounidense con nacionalidad peruana, fue elegido como el nuevo Papa y adoptó el nombre de León XIV.
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El anuncio del tradicional humo blanco desde el Vaticano había generado rumores minutos antes, pero fue la confirmación oficial del nuevo pontífice lo que provocó una ovación generalizada en el estadio. Las tribunas estallaron en aplausos y gritos, en una escena que mezcló religión, emoción y deporte.
Prevost, de 68 años, sucede al argentino Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, y se convierte en el primer papa nacido en Estados Unidos. Su elección marca un hecho histórico que tuvo un eco inmediato incluso en el mundo del tenis, a pocos kilómetros del Vaticano.
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La conexión del nuevo pontífice con el deporte no es menor. En una entrevista pasada, Prevost confesó ser un entusiasta del tenis. “Me considero un tenista aficionado. Desde que salí de Perú, he tenido pocas oportunidades para practicar, así que estoy deseando volver a la cancha”, comentó entre risas.
La elección de León XIV no solo impactó a la Iglesia Católica y a los líderes mundiales, sino también a los miles de fanáticos que, sin esperarlo, presenciaron un momento único en medio de un torneo internacional. El deporte, una vez más, fue puente de celebración global.
Fuente: La Gaceta.


