Las pandillas en Haití llevaron a cabo un ataque sin precedentes en una central eléctrica y cuatro subestaciones en el área metropolitana de Puerto Príncipe. Este acto de violencia ha dejado estas instalaciones parcialmente destruidas y sin la capacidad de ofrecer sus servicios vitales a la población.
Durante el ataque, los bandidos no solo causaron daños materiales, sino que también se llevaron documentos importantes, equipos eléctricos, cables, inversores, baterías y equipos informáticos.
El caos en Haití se ha intensificado aún más con la noticia del saqueo de uno de los contenedores del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Este acto de vandalismo ha privado a los niños haitianos de materiales sanitarios vitales y esenciales para la supervivencia materna, neonatal e infantil, lo que representa una violación flagrante de los derechos humanos.
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A pesar de los esfuerzos de la Policía Nacional de Haití (PNH) por restaurar el orden en la zona portuaria de Puerto Príncipe, los saqueadores han regresado al lugar, lo que demuestra la falta de control sobre la situación.
Aún más preocupante es el asalto al consulado de Guatemala en Haití, del cual la PNH aún no ha proporcionado detalles.
FUENTE: Nodal.


