La Policía Nacional de Perú decomisó 3,4 toneladas de cocaína que serían enviadas a Bélgica ocultas dentro de un cargamento de bananos, en un operativo realizado en la región norteña de Piura y presentado por el presidente interino José Jerí. El cargamento estaba valorizado en más de 68 millones de dólares.
Según las autoridades, la droga provenía del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), una de las principales zonas cocaleras del país. Los agentes interceptaron un camión que transportaba más de 3.000 paquetes “tipo ladrillo”, listos para su camuflaje en cajas de bananos orgánicos destinadas a la exportación.
El operativo tuvo lugar el miércoles, cuando el vehículo se dirigía a un almacén ubicado a unos 100 kilómetros del puerto de Paita, desde donde se haría el envío marítimo hacia Europa. La Policía calificó el procedimiento como un “contundente golpe al narcotráfico”.
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El general Nilton Santos, jefe antidrogas, confirmó que la intervención contó con el apoyo de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos. De acuerdo con las estimaciones oficiales, el valor del cargamento superaba los 68 millones de dólares.
La Presidencia peruana detalló que detrás de la operación se encontraba una organización criminal integrada por ciudadanos peruanos, colombianos y europeos, cuya logística permitía sacar cocaína del país mediante exportaciones agrícolas legales.
Perú es el segundo mayor productor mundial de cocaína, después de Colombia, con una producción anual estimada en 400 toneladas. También figura entre los principales productores de hoja de coca junto con Bolivia y Colombia.
Fuente: DW.
Imagen: Armando Franca/AP Photo/picture alliance.


