Pablo López, padre de la joven boliviana que cayó desde un balcón en una residencia estudiantil, relató su desesperación ante las señales de violencia que había advertido y pidió justicia para su hija. El principal acusado es su novio, Nahuel Castillo Corminola.
MIRÁ TAMBIÉN | El Gobierno nacional eliminó casi mil normas que regulaban la industria vitivinícola
“Era algo que lo veía venir a lo lejos, vi las alarmas, vi las banderas rojas. Se lo dije, se lo pedí, se lo imploré. Le dije que el trato de su novio no era el adecuado y que no debía estar con él”, expresó con dolor Pablo López, padre de Matilda Lily, la joven boliviana de 18 años que murió tras caer del balcón de una residencia estudiantil en el barrio porteño de San Telmo.
El hecho ocurrió el sábado cerca de la medianoche en un edificio ubicado sobre la calle Defensa al 323. Según fuentes policiales, Matilda fue hallada con vida en el asfalto, con graves heridas en la cabeza, y trasladada al Hospital Argerich, donde falleció al día siguiente.
En la vivienda se encontraba su pareja, Nahuel Castillo Corminola, quien presentaba arañazos en la espalda y quedó detenido como principal sospechoso. Ambos se habían conocido en Tarija, Bolivia, y mantenían una relación desde hacía más de un año.
MIRÁ TAMBIÉN | Bomberos de Trelew sofocaron dos incendios en menos de cinco horas
“Mi hija estaba saliendo con un chico que realmente no era el candidato ideal, pero nunca pensé que le haría algo tan grave”, contó Pablo a Infobae. “Pensé que estaba en una fiesta y por eso no me respondía, pero cuando pasaron las horas, sentí que algo andaba muy mal”, agregó.
López relató que, al llegar a Buenos Aires desde Washington, se encontró con la peor noticia. “Me dijeron que había sido empujada por el novio del balcón luego de una pelea y que estaba internada. Cuando llegué, ya era demasiado tarde”, lamentó.
El padre aseguró que existían antecedentes de violencia. “Me comentó el encargado de la residencia que este chico protagonizaba discusiones fuertes con mi hija. La obligaba a dejarlo quedarse a dormir y le impedía relacionarse con los demás chicos”, señaló.
Además, reveló conductas de control por parte del acusado: “La espiaba en la facultad, la obligó a darle su WhatsApp y monitoreaba los mensajes desde su computadora”. Estas situaciones, según Pablo, habían aislado a su hija de sus amistades y familiares.
MIRÁ TAMBIÉN | Confirman que el fentanilo contaminado causó 38 muertes en Argentina
Matilda cursaba Diseño Audiovisual en la UBA y soñaba con dedicarse al cine. “Era muy talentosa, escribía muy bien y amaba a los gatos. Tenía muchos proyectos, pero él la fue alejando de todo”, recordó su padre.
El caso, que investiga el juez Manuel de Campos, fue caratulado como homicidio y podría agravarse por femicidio. “Voy a hacer todo lo posible para que se haga justicia. No quiero que la historia de mi hija quede impune”, concluyó López.
Fuente y foto: Infobae


