Despertar sin ningún recuerdo de lo soñado es una experiencia habitual y no significa que la mente haya permanecido en blanco durante la noche. Desde la psicología y el psicoanálisis, los expertos coinciden en que todas las personas sueñan, pero no siempre logran llevar esos contenidos a la conciencia al abrir los ojos. El olvido, lejos de ser un error, cumple una función psíquica específica.
De acuerdo con el psicoanalista Juan Eduardo Tesone, el inconsciente se expresa principalmente a través de los sueños, aunque lo hace de manera fragmentada y simbólica. Durante el descanso, la censura psíquica que regula la vida consciente se relaja, pero no desaparece por completo. Esa misma censura puede actuar al despertar, impidiendo que los contenidos oníricos se recuerden con claridad o se desvanezcan en segundos.
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Desde esta perspectiva, no recordar un sueño responde a mecanismos de represión más intensos. La mente bloquea el acceso a determinados deseos, conflictos o emociones que resultan incómodos o difíciles de elaborar. Por eso, olvidar lo soñado no implica ausencia de actividad mental, sino una barrera que protege al yo consciente de ciertos mensajes internos.
La licenciada Liliana Solari señala que las personas que recuerdan con mayor frecuencia sus sueños suelen tener una conexión más fluida con su mundo interno. Esa “porosidad” en los mecanismos represivos facilita la evocación, pero también implica un mayor contacto con emociones profundas. En cambio, el olvido puede reflejar estados de estrés, cansancio emocional o sobrecarga psíquica.
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Por su parte, el psiquiatra Francisco Alberto Guerrini advierte que la imposibilidad persistente de recordar sueños, o la sensación de no soñar nunca, podría asociarse en algunos casos a alteraciones del descanso, consumo de ciertos fármacos o problemáticas de salud mental. En líneas generales, los especialistas coinciden en que el olvido onírico es parte del funcionamiento normal de la mente, aunque también puede ofrecer pistas sobre el estado emocional de cada persona.
Fuente: Infobae.


