Rosario vuelve a estar en el centro de la preocupación por la violencia urbana tras la fuga de un menor acusado de un ataque armado. Se trata de Ángel M., más conocido como “Soretito”, un adolescente de 17 años que se escapó de una cárcel de menores durante la noche del miércoles sin que el personal del establecimiento lo advirtiera en el momento.
El hecho fue detectado durante el recuento habitual que realiza el personal del instituto de detención juvenil. Al constatar que faltaba uno de los internos, se encendieron las alertas. Las autoridades dieron aviso de inmediato a la Policía y a los vecinos de la zona, mientras se activaron protocolos de búsqueda para recapturar al joven considerado peligroso.
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“Soretito” fue detenido en septiembre de 2024, acusado de ser el autor material de los disparos contra un colectivo de la línea 146. Aquel ataque, que pudo haber terminado en tragedia, se produjo sin dejar víctimas, aunque generó un fuerte impacto social y político en Rosario por el nivel de violencia.
La causa que investiga el atentado apunta a Carlos Jesús “Pelo Duro” Fernández, un recluso de alto perfil que habría orquestado el ataque desde la cárcel. Junto a él, también fueron imputados Damaris Betania “Pochi” Fernández, Kevin Alfredo Ramos y Brandon Gabriel Moreyra, todos con antecedentes vinculados a delitos similares.
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El escape de “Soretito” no solo representa un fallo en la custodia de menores privados de libertad, sino que expone nuevamente la vulnerabilidad del sistema penitenciario juvenil en contextos de violencia urbana como el rosarino. Las autoridades trabajan intensamente para dar con su paradero y evitar nuevos hechos delictivos mientras crece la tensión entre los vecinos.
Fuente: Noticias Argentinas.
Imagen de archivo.


