El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata y la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas presentaron una acción preventiva por daño ambiental de incidencia colectiva contra las petroleras Rockhopper, del Reino Unido, y Navitas, de Israel.
La presentación cuestiona las concesiones otorgadas por las autoridades de las islas para desarrollar actividades de explotación de hidrocarburos en aguas próximas a Malvinas. Las organizaciones sostienen que el proyecto podría afectar recursos naturales que Argentina considera propios.
El emprendimiento denominado Sea Lion o León Marino contempla comenzar sus operaciones en 2028 y fue aprobado por las autoridades de las islas sin participación del Gobierno argentino. Navitas tendría una participación del 65% y estaría a cargo de la operación, mientras que Rockhopper tendría el 35% restante.
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Según la documentación citada en la demanda, el proyecto contempla la perforación de 23 pozos: 16 productores de petróleo, seis destinados a la inyección de agua y uno a la inyección de gas. La operación utilizaría una unidad flotante con capacidad para procesar unos 120.000 barriles diarios de crudo.
Las organizaciones estimaron que durante la etapa de desarrollo podrían generarse alrededor de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono, mientras que la quema del petróleo extraído produciría más de 100 millones de toneladas adicionales. También advirtieron sobre posibles daños a mamíferos y aves marinas, el fondo oceánico y el riesgo de derrames y especies invasoras.
La acción judicial solicita que las empresas se abstengan de iniciar o continuar obras, perforaciones, instalaciones y otras actividades vinculadas con el emprendimiento, incluida la extracción de hidrocarburos. Los demandantes argumentan que el proyecto no habría cumplido con normas internacionales y con el procedimiento de evaluación ambiental previsto por la legislación argentina.


