La crisis en la producción hortícola de Salta alcanzó niveles críticos: el productor Fernando Ortiz confirmó que debió desechar 140 toneladas de tomate y 60 toneladas de berenjena debido a los bajos precios de venta y los altos costos de producción. Según denunció, la competencia con productos ingresados de contrabando desde Bolivia agrava aún más la situación.
Ortiz explicó que los precios actuales no cubren siquiera los costos de producción. “Ingresan productos a menos de la mitad del valor y con costos mucho más bajos. Hoy Bolivia y Paraguay tienen precios por el piso”, señaló, advirtiendo que la falta de medidas políticas y el contrabando ponen en riesgo la actividad en la región.
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En lo que va del año, ingresaron oficialmente 7.633 toneladas de tomate desde Chile y Brasil, pero según los productores, también se registra mercadería proveniente de Bolivia sin registro oficial. La caída en el valor del tomate y otras hortalizas obliga a muchos a reducir la producción o incluso a regalar la fruta para consumo directo, aunque no se trate de una solución estructural.
La situación afecta además a otros productos, como bananas y berenjenas, que sufren la misma presión de precios y costos. Ortiz detalló que la temporada cerrará a fines de agosto, tras una serie de meses con valores por debajo de lo esperado y una reducción de la calidad por menor inversión en fertilizantes y mano de obra.
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Para algunos productores, la única alternativa ha sido diversificar la producción, como envasar tomates para darle un valor agregado, aunque esta medida complementaria no alcanza para compensar la pérdida generalizada. La preocupación crece a medida que se acerca el cierre de la temporada y el mercado sigue dominado por la sobreoferta y los productos importados a bajo costo.
Fuente: La Nación.


