La iniciativa, que nació entre amigos, creció en los últimos años y hoy abastece ferias locales y bolsones que se comercializan incluso en Bariloche.
El Proyecto Bioma se consolida como una experiencia productiva orgánica en el paraje Entre Ríos, donde unas 12 familias trabajan de manera asociativa para ofrecer alimentos frescos y accesibles. La iniciativa, que nació entre amigos, creció en los últimos años y hoy abastece ferias locales y bolsones que se comercializan incluso en Bariloche.
En diálogo con Radio 3, la vocera del proyecto, Carla Pomponio, explicó que el objetivo central es democratizar el acceso a alimentos sanos. “Lo más importante en el producto agroecológico es no agregarle valor para que todo el mundo pueda llegar al alimento orgánico agroecológico porque es un derecho”, sostuvo.
El colectivo productivo reúne actualmente a entre 12 y 13 productores que trabajan de forma coordinada en la comarca. Según detalló Pomponio, el crecimiento se dio a partir de acuerdos con chacras de la zona y del trabajo conjunto entre distintos grupos. “Somos todos amigos hace mucho tiempo, nos elegimos para trabajar y eso genera un ambiente hermoso”, destacó.
MIRÁ TAMBIÉN: Valoran la importancia de preservar los glaciares y ventisqueros del Corredor Andino
Uno de los diferenciales del proyecto es el sello local que certifica la producción orgánica sin los costos de certificaciones privadas. Esto permite ofrecer verduras a precios más bajos que los habituales del mercado. “En la comarca se organizó un sello propio donde se verifica que el tratamiento sea orgánico y no se paga nada, por eso también cobramos menos”, explicó la productora.
Además de verduras recién cosechadas, Bioma amplió su oferta con elaboraciones regionales como vinagre de rosa mosqueta, mieles, hidrolatos y conservas. Pomponio adelantó que también trabajan con frutas finas: “Estuvimos haciendo boysenberries, que es un producto bastante particular”, comentó.
La respuesta de la comunidad ha sido positiva y la feria de Lago Puelo registra cada vez más público. Para los impulsores, el proyecto no solo promueve una alimentación saludable, sino también un modelo de trabajo colaborativo y sustentable que fortalece la economía local y el vínculo con la tierra.


