El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió este martes en el Kremlin al líder de la República Srpska, Milorad Dodik, quien enfrenta una orden de arresto internacional emitida por Bosnia-Herzegovina.
La reunión, ampliamente difundida por medios estatales rusos, refuerza los lazos entre Moscú y la entidad autónoma serbobosnia, que busca alejarse del control central de Sarajevo.
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Putin saludó a Dodik con una cálida bienvenida, destacando la «relación especial» entre Rusia y la República Srpska. «Estoy muy contento de verlo en Moscú», expresó el mandatario ruso, en un claro gesto de respaldo a su aliado. Dodik, por su parte, subrayó que esta es su vigesimosexta reunión con Putin y que el líder ruso está completamente informado sobre la situación en Bosnia.
El dirigente serbobosnio es acusado de socavar el orden constitucional de Bosnia al impulsar leyes que acercan a la República Srpska a la independencia. La Fiscalía del Estado bosnio lo investiga por medidas secesionistas, lo que llevó a la emisión de una orden de detención nacional el 18 de marzo y, posteriormente, una internacional.
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En un mensaje publicado en la red social X, Dodik aseguró que su visita a Moscú comenzó con un homenaje en la tumba del soldado desconocido, reforzando su narrativa de cercanía con Rusia. «Siempre empiezo mis visitas aquí, recordando el sacrificio del pueblo ruso», declaró.
Mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensiones en los Balcanes, la reunión de Putin con Dodik envía una señal de respaldo explícito a las aspiraciones independentistas de la República Srpska. El gobierno bosnio, respaldado por la Unión Europea y Estados Unidos, insiste en que la unidad del país es innegociable, mientras que Dodik sigue fortaleciendo sus lazos con el Kremlin.
Fuente: DW.
Foto: Mikhail Tereshchenko/TASS/dpa/picture alliance.


