La tradicional empresa láctea La Suipachense, con más de 70 años de historia en la industria argentina, fue declarada en quiebra. La firma, administrada por el grupo venezolano Maralac, se suma al cierre reciente de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), responsable de los productos SanCor, Shimy y Sublime, que también fue disuelta la semana pasada.
El Juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes dispuso la clausura del establecimiento, la inhabilitación de la compañía, la inhibición general de bienes y la incautación de su documentación contable. La medida deja en la calle a 143 trabajadores y trabajadoras que, desde julio, no cobraban sus salarios.
El secretario general de ATILRA seccional Chivilcoy, Cristian Fenoglio, lamentó la pérdida de los empleos y el impacto en la región. “La empresa está en Suipacha, una localidad pequeña cercana a Chivilcoy. Nos encontramos 84 días en un acampe fuera de la fábrica tratando de cuidar la empresa y esta semana cayó la quiebra”, expresó el dirigente sindical.
MIRÁ TAMBIÉN: El papa llamó al empresariado argentino a fortalecer su rol social
Fenoglio destacó el daño social que provocó el cierre. “La comunidad de Suipacha se está desangrando. Es lo que se ve y lo que nos dicen los habitantes del pueblo”, afirmó, al referirse a la profunda crisis que atraviesan las familias afectadas por la caída de la láctea.
El administrador venezolano Jorge Luis Borges León fue inhabilitado para ejercer funciones comerciales por un año y deberá solicitar autorización judicial para salir del país. La decisión judicial llegó luego de que la firma incumpliera una intimación para presentar un plan de reactivación económica.
El cierre de La Suipachense agrava la crisis del sector lácteo nacional. Con la caída de ARSA y otras plantas del grupo Maralac, más de 500 trabajadores en total quedaron sin empleo, marcando el final de una marca emblemática para la producción argentina.
Fuente: Página 12.


