El encuentro por la Copa Sudamericana se disputará en el estadio de Lanús debido a las malas condiciones del campo de juego del Cilindro de Avellaneda.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ha dictaminado que el partido entre Racing Club y Sportivo Luqueño se juegue en el estadio Néstor Díaz Pérez de Lanús, debido al mal estado del campo de juego del Cilindro de Avellaneda.
A pesar de los esfuerzos de la dirigencia de Racing, encabezada por Víctor Blanco, para revertir esta medida, el deterioro del campo de juego quedó evidente en la última fecha de la Liga Profesional ante Argentinos Juniors. Las autoridades de la Conmebol determinaron este viernes que no es posible jugar en dichas condiciones.
Como resultado, el equipo dirigido por Gustavo Costas enfrentará a Sportivo Luqueño de Paraguay en el estadio de Lanús el próximo martes a las 21:30. Aunque los resultados de la inspección fueron negativos para el Cilindro, este estadio sigue siendo candidato para recibir la final de la Copa Libertadores, en caso de que lleguen equipos con poca convocatoria.
El encuentro servirá para conocer el estado administrativo heredado tras el periodo de intervención y normalización de la cooperativa y evaluar el estado de las conversaciones y deudas con CAMMESA y la Secretaría de Energía de la Nación.
El partido también estuvo marcado por el malestar de los hinchas locales. El Monumental volvió a manifestar su disconformidad con el rendimiento del equipo y, durante el segundo tiempo, hubo silbidos dirigidos al árbitro Darío Herrera y cantos contra Claudio “Chiqui” Tapia por la demora en el ingreso de Rafael Borré.
El procedimiento se inició alrededor de las 5:25, cuando personal de la Subcomisaría Guayra recibió un llamado telefónico que alertaba sobre la presencia de dos personas en el patio del inmueble donde funciona el comercio.