Investigadores del CENPAT demostraron que estos dinosaurios carnívoros no crecieron en tamaño, sino que se especializaron mediante cambios coordinados en su cráneo.
Un estudio encabezado por científicos del CENPAT-CONICET determinó que los abelisáuridos, uno de los grupos de dinosaurios carnívoros más abundantes del hemisferio sur, no basaron su evolución en el aumento del tamaño corporal. La investigación señala que su éxito estuvo ligado a modificaciones específicas en la arquitectura del cráneo.
Durante décadas se sostuvo que estos depredadores siguieron una tendencia similar a otros grandes carnívoros del Mesozoico, incrementando su tamaño para competir por recursos. Sin embargo, el análisis de registros fósiles mostró que los abelisáuridos mantuvieron longitudes promedio cercanas a los cinco metros y medio a lo largo de su historia evolutiva.
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Los investigadores identificaron que los principales cambios se produjeron en el cráneo, que evolucionó como una unidad funcional. En particular, se registraron modificaciones en la región occipital, que permitió una mayor inserción muscular del cuello, y en huesos vinculados a la apertura y cierre de la mandíbula, lo que incrementó la fuerza de mordida.
También se observaron transformaciones en la órbita ocular, que tendió a cerrarse. Esta característica habría reforzado la resistencia del cráneo ante el estrés generado durante la alimentación, aunque con una reducción del desarrollo visual. Como compensación, los abelisáuridos desarrollaron un sistema olfativo altamente especializado.
Según el equipo científico, estas adaptaciones no estuvieron asociadas al tamaño corporal, sino a presiones ambientales y comportamentales. Algunas de estas innovaciones craneales incluso podrían haber sido reutilizadas en conductas sociales o sexuales, lo que habría favorecido la diversificación del grupo hasta poco antes de la extinción de los dinosaurios no avianos.
Fuente: CONICET – CENPAT.
Foto: ilustración de Ezequiel Vera.




