El ejército ruso aseguró el 11 de agosto de 2024 haber detenido el avance de las tropas ucranianas en la región de Kursk, a unos 30 kilómetros de la frontera con Ucrania. Según el Ministerio de Defensa ruso, las fuerzas rusas han causado al menos 1.350 bajas ucranianas desde el inicio de la incursión hace seis días.
En un comunicado, el ejército ruso detalló que logró frenar «intentos de avance» de los «grupos blindados móviles» ucranianos cerca de las localidades de Tolpino, Juravli y Obshchi Kolodez. Estos avances fueron detenidos mediante bombardeos aéreos, drones y artillería, además del refuerzo de reservas desde Járkov.
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Los ataques rusos también se dirigieron a las tropas ucranianas en otras localidades, impidiendo su avance en el distrito de Belovski. Desde el inicio de la operación terrestre a gran escala de Ucrania en Kursk, el ejército ruso ha reportado la destrucción de 29 tanques y otros equipos bélicos, y ha indicado que en la última jornada se produjeron 230 bajas ucranianas.
La ofensiva ucraniana provocó la evacuación de aproximadamente 88.000 rusos de las áreas fronterizas con Ucrania hacia zonas más seguras. Mientras tanto, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, advirtió sobre una «dura» respuesta a los ataques ucranianos contra infraestructuras civiles rusas, prometiendo que los responsables enfrentarán las consecuencias.
Fuente: DW.
Foto: Ilya Pitalev/Sputnik/IMAGO


