El alza en los gastos militares y las sanciones occidentales han impulsado la inflación en Rusia al 10,1% anual en febrero, el nivel más alto desde 2023.
La inflación en Rusia alcanzó en febrero un 10,1% anual, superando el 9,9% registrado en enero y alcanzando su nivel más alto en dos años, según informó la agencia nacional de estadísticas Rosstat. Este incremento está impulsado principalmente por el aumento del gasto militar en el conflicto con Ucrania y las sanciones impuestas por Occidente.
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El Banco Central de Rusia (BCR) ha intentado frenar esta escalada con una política monetaria restrictiva. Desde octubre de 2024, mantiene su tasa de interés directriz en un 21%, un nivel no visto desde 2003. Sin embargo, esta medida no ha logrado reducir el aumento de los precios y ha generado malestar en el sector empresarial, que enfrenta dificultades para acceder a créditos con tasas que pueden llegar hasta el 30%.
El alza inflacionaria también está impulsada por el aumento de los salarios debido a la escasez de mano de obra en el mercado laboral. A medida que el conflicto en Ucrania se prolonga, el gobierno ruso destina mayores recursos a la defensa, lo que presiona aún más los precios en la economía.
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Las sanciones impuestas por países occidentales han agravado la situación económica de Rusia, limitando su acceso a mercados internacionales y afectando su capacidad de importar bienes esenciales. Este contexto ha generado preocupaciones sobre la estabilidad económica del país en el mediano plazo.
El gobierno ruso enfrenta el desafío de equilibrar el gasto militar con la estabilidad económica interna. Con una inflación creciente y un mercado crediticio restringido, los efectos en la población y en el sector productivo podrían intensificarse si no se implementan medidas efectivas para contener el alza de precios.
Fuente: AFP.
Foto: Euronews.


